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CHAPADMALAL PRESIDENTIAL SPRING BREAK´16 WOHOOOO!

Crónica del retiro espiritual de la comisión presidencial argentina

“¿Ma’ que retiro ni espiritual ni nada? Este finde nos la damos en la pera Mauri, ¿o te pensás que traje niñeras para que andemos cuidando a los pibes? No señor, ya laburamos bastante durante el año, tenemos derecho a unos whiskies y un par de rayas”, le habría dicho “Durán Durán” Barba (como le gusta hacerse llamar los findes largos) al Presidente en el auto presidencial, mientras llegaban a Chapadmalal. La seriedad con la que lo dijo marcaba las formas que se iban a manejar durante las mini vacaciones: birra, faso y descontrol serían los puntos a seguir de una agenda apretada.

Gracias a un infiltrado que registró todo desde su cargo de dealer personal del séquito presidencial, Prensa Impresentable accedió a estos testimonios escritos en primera persona y en presente, tal como al parecer se desarrollaron los acontecimientos mientras el fin de semana avanzaba. Nuestro informante no quiere dar la cara ni su nombre, pero asegura que todo lo que nos envió por escrito es la más pura verdad.

Chapadmalal, Noviembre de 2016

Ni bien bajan de los autos Juliana exclama: “Este lugar es una mierda, Mauricio, ¿qué carajo hacemos acá?”, a lo que Barba responde, ante el silencio de Mauricio, “Vos no te fijes en la pobreza y el frío insoportable, colate esta pepa que en media hora te va a chupar un huevo si estás en bolas o vestida”.

El etílico humor de Patricia Bullrich no se hace esperar y lanza un “A Juliana le da frío su saco porque está manchado con sangre de taller clandestino”. Todos estallan de la risa y siguen su camino hacia un finde de aventuras.

En alusión al viaje de nuestra realeza a los confines de nuestra querida pero repugnante Costa Atlántica, un informadisimo Mauricio Macri exclama “la ciudad será una poronga, pero no olvidemos que es el lugar que vio nacer al queridisimo negro Olmedo” (?), en el intento fallido número 19.324 de mostrarse popular. Un acertado Prat Gay intenta tapar la cagada de su jefe y agrega “no será gran cosa, pero no tiene nada que envidiarle a lugares del exterior como la parte horrible del Bronx o algún pueblo bombardeado de Iraq”. “Un lugar donde lo chic y lo miserable van de la mano” acota la cuestionada pero exageradamente sexy ministra Bullrich en un esfuerzo para llevar el arte de la chupada de medias a un nuevo nivel.

En un controversial intento por cobrar comisiones a los contribuyentes por juntar caracoles en la playa, un desopilante Federico Sturzenegger afirma “deberían pagarnos por pisar este páramo inmundo”. Mientras tanto, Juliana, que se hace la que se tragó la pepa pero en realidad se la puso en el trago a “Durán Durán”, no oculta su fastidio con el presente del retiro en Chapadmalal y enfurece al Presidente de todos los argentinos. 

Ya pasaron dos horas, los tragos corren libres y nunca dejan de circular porros de flores nevados. Lo sé porque soy el encargado de armarlos. Durán Durán me dijo que si dejo de armar porros voy a morir y se cagó de risa hasta quedarse sin aire. El gurú de Mauricio llega a un punto tal de psicodelia que se pone paranoico y amenaza con irse del retiro si Bullrich no deja de llamarlo “Duranga Barba” adelante de todos. Sturzenegger quiere prenderse en la joda y trata de instalar el apodo “Patricia Bullying”. Lo repite una o dos veces, causa algo de gracia, no mucha, pero un botellazo propinado por la sexy ministra le hace cambiar de idea. Bullrich luego se lamentaría por su mal comportamiento. “A la botella le quedaba un culo de ron, me quiero matar, y era venezolano, es lo único que hacen bien esos negros”.

Awada y su cara de orto indisimulable inspiran a Sturzenegger a animarse con un nuevo apodo y tira “Juliana no seas Awadafiesta”. Macri es el único que ríe a pesar de no haberlo entendido del todo y Juliana decide que ya tuvo suficiente. La primera dama se toma el palo mientras nuestro firme presidente amenaza: “Vos no te vas nada, querida, soy tu esposo, tu presidente y así lo decreto”. Le toma dos segundos a Patricia Bullying gritar “Agachate que te lo veto”, las risas explotan a un nivel irrecuperable. Barba y el rabino Bergman revientan platos contra el piso y ponen Gilda al palo, Bullrich recupera así su título indiscutido de “ministra más graciosa del mundo libre” y la coronan con un balde de Corona en la cabeza repleto de hielo y cervezas que la Pato reparte para todos.

La discusión entre Mauricio y Juliana sigue, “que me voy, que te quedas, que me llevo a la nena, que la nena se queda”. Mientras Juliana Awada se aleja rumbo a la puerta, “Cara de piedra Durán” Barba abraza a Bullrich y proclam: “Dejala que se vaya Mauri, ahora que quedamos solo los pibes empieza el ¡¡¡¡¡CHAPADMALAL PRESIDENTIAL SPRING BREAK´16, WOHOOOO!!!!! Inevitablemente tras este grito de guerra la pepa vuelve a subir y todos gritan como locos. Patricia revolea una botella de Old Smugler vacía por la ventana y Durán Barba me grita que siga armando porros. Juliana no encuentra sus llaves, se la nota nerviosa, Mauricio conserva las formas pero el humo del faso nevado empieza a ponerlo mimoso. Se le acerca a Juliana, le toca el culo y le pide un pete. Todo es fiesta hasta que Prat Gay dice: “Che, me parece que nos olvidamos de alguien en Casa Rosada”

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Todos gritan: ¡¡¡GABYYYYYYYYYYYYYY!!!

Juliana decide que es el colmo, que no quiere hacer ningún pete y que no pueden ser tan desconsiderados de haber dejado a Michetti en Casa Rosada sin una tele al menos. Toma las llaves y sale, pero cuando abre la puerta se paraliza, se queda en silencio, y enseguida cierra de un portazo. “¿Qué te pasó, viste un kirchnerista?” le dice Barba. Es… es… es Laura Alonso. “Noooooooooooooo, ¿quién la invitó? ¿quién fue el pelotudo?”, exclama Barba visiblemente con el mambo cortado. A esta altura entiendo poco y deseo irme, tal vez la llegada de Laura acelere las cosas.

Todos en la fiesta comienzan a gritar como si un elefante enano hubiese entrado a la sala. Al parecer Laura Alonso le cae mal a más de uno pero no se lo dicen en la cara. Macri exclama rápidamente: “Yo les dije que esto iba a salir mal, yo no tengo nada que ver, no sé, chupense una pija”. Todos en la sala están borrachos, o fumados, o peposos, o duros, o todo al mismo tiempo. Circulan unos pocos cristales que Prat Gay fuma en una pipa de vidrio mientras Marcos Peña le pica una raya de queta para bailarse unos temas de Tan Biónica. Todos entran en pánico con la llegada de Laura Alonso; comenzaron a idear un plan, pero al instante se olvidaron y Laura estuvo 45 minutos en la puerta tocando el timbre. Nadie la escuchaba, “Ciudad Mágica” sonaba al palo. Aranguren hace una catarata con las copas y el champagne pero se le va a la mierda cuando vierte un cuarto de la botella. El líquido cae en una zapatilla eléctrica y salta la térmica, ahora estamos a oscuras. Todos gritan emocionados y festejan el apagón. Las voces comienzan a apagarse, se escucha a Juliana buscando velas. “Acá tengo una vela”, grita Triaca y se prende uno de los nevados que le acabo de armar. Ese chiste lo dicen unas 3 ó 4 o veces hasta que deja de causar gracia. Nadie tiene celulares, ni asistentes, salvo Durán Barba que tiene uno para emergencias, y ésta parece ser una. Durán Durán llama, le atienden, cuenta lo que pasó, hace silencio, primero escucha, luego hace preguntas, hay susurros en la sala. Durán Durán corta y le comunica a todos el problema: “En 15 minutos nos esperan para la foto oficial de este puto retiro espiritual en esta ciudad de mierda”.

Mauricio se enfurece, no puede creer que su principal gurú le falle de esta manera, no pueden salir en la foto con esta cara de drogados. Durán pega un par de gritos, pide calma. Patricia Bullrich se trata de transar a Esteban Bullrich y él la aparta con sus brazos de dos metros: “Vení, si no somos hermanos”, le grita mientras lo manosea y se tropiezan con Malcorra que llevaba tirada en el suelo totalmente borracha desde que se cortó la luz. “Susana ¡¿qué carajo hacés en el suelo?!”, le pregunta Patricia enfurecida pero la canciller no contesta ni se despierta. Durán Durán logra controlar la situación, en dos llamadas consigue un helicóptero para mandar a buscar a la Michetti, le paga a dos mozos para que echen a la mierda a Laura Alonso y prepara café para todos, a Lombardi le hace meter la cabeza y las bolas en agua con hielo (el gordo había mezclado viagra con éxtasis y vodka). La luz vuelve, Aranguren hace un chiste y todos le gritan que se calle y que es un pelotudo. Todo sigue su curso, en cuestión de segundos Macri está vestido, Juliana peinada y la Bullrich al menos con la ropa puesta. Macri ahora no para de decir que la toda la culpa es de Alfonso. Es el Presidente, no está contento y al parecer “algún culo va a tener que sangrar” me confiesa Lombardi, antes de pedirme un canuto para tomarse un pase de merca porque según él, sino, parece un gordo alcohólico y degenerado. No noto el cambio, luego de aspirar dos líneas del tamaño de un gusano, la cara sigue igual, dura como una piedra.

Todos salen por la puerta a sacarse la foto. Durán Durán se me acerca y saca un puñado de billetes verdes de su bolsillo. Me paga, me mira a los ojos y me dice: “Vos quedate acá que capaz volvemos. Si se complica y no podemos zafar, andate dentro de una hora. Pero ojo pibe, vos no viste nada”. Por un momento sentí un escalofrío, pensé que era el magnetismo de Durán Durán, luego me di cuenta de que hacía frío en esa ciudad del orto. Es un tipo intimidante, le tendría miedo si yo no fuera el hijo de su hermana. “Saludame a tu mamá”, me dijo cuando iba a sacarse la foto y a salirse una vez más con la suya… esbocé una sonrisa, “viejo caradura” pensé… “por tu culpa” me lamenté… “viejo hijo de puta y falopero, por tu culpa”.

El Sobrino de Durán Durán

Te deseamos un feliz e impresentable 2017 y esperamos tus saludos, amenazas y selfies provocadoras en Facebook y Twitter. ¡Salud!

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