Type & hit enter to search

CUANDO TU ÍDOLO LE PEGA A LA SEÑORA

Luego de que el psicodrama de Gustavo Cordera provocara una ola de repudio y náuseas a lo largo del sector civilizado de Argentina, el marco internacional se vio sacudido por la noticia de que Johnny Depp se ponía picante por las mañanas y le cantaba las 40 a su ahora ex novia, en un modo que ni Federico Luppi aprobaría.

Esta serie de eventos que mancillan la imagen de nuestros seres queridos de tal manera que, aunque ellos desconocen nuestra existencia y por ende nuestra decepción, necesitamos algún tipo de resolución inmediata para quedarnos tranquilos. Esta resolución se llama “Ídolos en capilla” y sirve mucho cuando queremos seguir disfrutando de la obra de un artista que se mandó una cagada.

Este mecanismo mental nos permite disfrutar de los 3 temas buenos que tiene Motley Crue sin pensar en que Vince Neil atropelló a una familia manejando en pedo, reirnos de las anécdotas repletas de guiños pedófilos del Bambino Veira y respetar a Paul McCartney a pesar de haberse vuelto vegano.

Pero cuidado, el mal uso de este recurso puede llevar a la sobrejustificación de seres despreciables y llevarnos a decir cosas como “para mí ganaste el oro” a un deportista que avergüenza a su patria ante todo el mundo.

Así que ojo, hoy podés disfrutar los goles del Diego a pesar de que sopapee a la novia y mañana podés pedirle a Natalia Oreiro que te cure la diabetes disfrazada de Gilda.

Nelson Ladoble

Comentarios en Facebook