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MEA CULPA

Hasta hace unas semanas, al escuchar el nombre de Peter Norman, su cerebro automáticamente lo remitía a algún actor norteamericano co-protagonista de comedias como Fin de semana de locura, Ciegos, sordos y locos o El pájaro canta hasta morir. Esto se debe principalmente a un motivo: usted no tenía puta idea de quién era Peter Norman.

Esto cambió con una reveladora nota en la contratapa de Página 12, que con su masivo alcance iluminó a miles de lectores sobre la existencia del dichoso Peter. En realidad, no tan dichoso, ya que se trata del pelirrojo atleta australiano que ocupó el segundo puesto en ese famoso podio de las Olimpíadas de 1968 en México, donde los otros dos puestos, ocupados por corredores negros, hicieron el saludo de las Panteras Negras con sus puños en alto.

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La nota, a modo de resumen para los que no tocarían Página 12 por cuestiones ideológicas, cuenta la dura vida que le tocó vivir a Peter luego de este episodio donde se manifestó a favor de la postura pro igualdad en derechos civiles de sus colegas. Así cambió una prometedora carrera de velocista (aún conserva el récord en Australia) por un sinfín de epítetos como “amante de negros” o “colorado garca”. Se quedó sin trabajo, sin amigos, sin reconocimiento. En las olimpiadas de Sydney 2000, no solo no lo convocaron con el resto de los veteranos medallistas olímpicos, sino que tampoco le dieron entradas para la inauguración. Pasó a ser un NN del deporte, un ser al que nadie quería recordar ni mucho menos ayudar. Solo un documental rescata parte de su historia y no llegó a verlo. Lo terminó su sobrino luego de su muerte. Nunca recibieron fondos del estado para realizarlo y de estar vivo probablemente no lo hubieran invitado al estreno.

Ahora que Peter Norman está en boca de todos (?), a Prensa Impresentable le toca pedir disculpas por haberlo excluido de aquella tapa que tan amablemente Ernán Cirianni ilustró para la décima edición de Revista Doctor Gonzo… ¿O no? Nuestra decisión editorial fue reemplazar al blanco que apoyó a los negros por una máquina de escribir, es decir, por la palabra de unos blancos chetos casi colorados pero nada australianos sobre la raza negra. Fue un homenaje, a los afroamericanos y al australiano este que no conocíamos bien.

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He aquí la portada de la reedición especial del número 10 homenaje a Peter Norman. (No incluye una nota homenaje a Peter Norman).

Nelson Ladoble y Dr. Porcino (el regreso)


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